«Nueva esperanza», el desafío de políticas de vivienda sostenibles

«Nueva esperanza», el desafío de políticas de vivienda sostenibles
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Se firmó hoy el acuerdo por el que se construyen 19 viviendas para vecinos de Nueva Esperanza en zona norte de ciudad de la costa.

Detrás esta acción puntual se incorporan todos los servicios en el marco del Plan de Mejoramiento de Barrio que impulsa la Intendencia de Canelones en coordinación con los principales actores del Gobierno Nacional.

También se entregaron 51 canastas de materiales para refacción además de accesorios para las propiedades ya construidas. 

En ese marco le planteamos al Ministra de Vivienda Irene Moreira cómo se desplegará la política de erradicación de asentamientos que se ha trazado el gobierno.

Con la Ministra de Vivienda Irene Moreira hablamos del sistema de realojos y construcción de barrio en Nueva Esperanza en Ciudad de la Costa que se desarrolla con la Intendencia de Canelones en el Plan de Mejoramiento de Barrio.

«Son 200.000 compatriotas en total fragilidad, muchas veces con un techo de nylon o chapas en 600 asentamientos. No me lo puedo permitir como mujer» dijo

En cuanto a la policía territorial que ejercen las intendencias, «es clave que se haga en conjunto», «ir un paso adelante con el lote de servicios. Los asentamientos son una división de parcelas, buenos vamos a realizarla nosotros con servicios y mejorando la calidad de vida».

En la misma instancia consultamos también al Intendente Yamandú Orsi sobre cómo se encada el tema desde la Intendencia.

Orsi reflexionó que los asentamientos «no son un tema de techo» «Hay que pensar las razones profundas por las que existen»

Cuestiono el actual valor de las propiedades en algunas zonas y también “que no haya una regulación de los alquileres, más que la del mercado»

En cuanto a los asentamientos, «erradicar» es muy difícil, «mejoramiento» es como mejor se le llama» precisó el Intendente.

Hay que buscar regularizar, a veces los términos no lo explican todo, lo que preocupa es la vulnerabilidad.

«Somos 600.000 en Canelones y la gente se sigue viniendo a vivir» reflexionó.

«Lo primero es resolver la situación de la gente, nadie viene contento a pasar frío, la necesidad los mueve a eso, las razones profundas hay que analizarlas».

Tenemos que «constatar cuando hay una señal preocupante, lo peor es que no pueda entrar una ambulancia o un patrullero».

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